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¡Shalom!


No se puede llegar a tierra de bendición si primero no aprendemos las lecciones en los desiertos de la vida.

“Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones y te alcanzarán” Deuteronomio 28:1-2

El ser obedientes es una decisión personal, no depende de las circunstancias. Dios llevó a su pueblo, bajo el mandato de Josué a la tierra prometida, y hoy nosotros bajo el mandato del Señor, somos llevados a una vida de bendición. Es probable que en el transcurso del tiempo que conoces a Dios te haya sido muy difícil seguir su Palabra, y con ello has perdido muchas de sus bendiciones. Cuando Dios te creó ya liberó en tu futuro su favor y gracia pero también aquellas oportunidades sobrenaturales y conexiones divinas, tal vez no las puedas ver, ni entender, pero eso no significa que no existan. No pierdas la fe y sigue dando lo mejor de ti; te sorprenderás a lo que llegarás. Si mantienes tu fe en Dios llegarán oportunidades que ni siquiera  esperabas. No tienes que intentar forzar las cosas para que ocurran. No se puede llegar a tierra de bendición si primero no aprendemos las lecciones en los desiertos de la vida. Fe y obediencia en Dios te permitirán entrar en las bendiciones de Dios.
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio