Nunca ha sido problema confiar en Dios cuando todo está bien, pero ¿Qué pasa cuando nos encontramos en una situación en donde el panorama es sombrío y poco esperanzador? ¿Somos capaces de confiar plenamente en que Dios obrará y cambiará nuestro desierto en verdor o nuestra tristeza en gozo? Seamos honestos: para nosotros es más fácil creer cuando vemos la manifestación del poder de Dios obrando, pero cuando llegan esos tiempos de tormento, dolor, angustia y temor, en donde por más que oremos no encontramos respuesta, esos tiempos en donde pareciera que Dios además de guardar silencio también ha desaparecido, en esos momentos NOS CUESTA CREER QUE ALGO BUENO PUEDE PASAR Y QUE DIOS ESTÁ CON NOSOTROS.
Jesús fue crucificado entre dos ladrones y uno de ellos le dijo: “…Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros” Lucas 23:39. En otras palabras este ladrón le estaba diciendo “!Si tú eres el Cristo, demuestra si es cierto!”. A veces actuamos exactamente de la misma manera. ¿Cuántas veces le hemos dicho a Dios: “Si tu eres Dios y estás conmigo has esto o aquello” ¿Sabes? Dios no tiene porque hacer nada hoy en día para demostrarte que Él es Dios y que está contigo, porque ya lo hizo TODO a tu favor, dio su propia vida por ti muriendo en una cruz y resucitando con poder y gran gloria. Él no necesita ir por todas partes haciendo todo lo que las personas quieren que haga para que crean que es Dios.
Pero mira la respuesta del otro ladrón: “…Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” Lucas 23:42. Las palabras de este ladrón denotan convicción y FE, este pudo haber sido ladrón toda su vida y no tenía un pasado digno de imitar pero sus palabras llenas de FE y SEGURIDAD nos dan una valiosa enseñanza de lo que realmente es CREER aun cuando te sientas morir. Este hombre estaba viendo a Jesus “morir” pero CREYÓ EN ÉL. Eso es lo que a nosotros nos falta: CREER QUE HAY VIDA CUANDO TODO SE ESTÁ MURIENDO.
Puede que hoy día estés enfrentando el peor momento de tu vida, donde todo a tu alrededor se está muriendo o quizá la duda ha querido matar la poca fe que te queda, pero aun en medio de cualquier circunstancia y frente a cualquier panorama, NO DEJES DE CREER QUE JESÚS MURIÓ PARA QUE TENGAS VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA. Confía en lo que Dios hará a pesar de no ver el resultado en este momento, deposita tu confianza en Él con sinceridad de corazón, porque Dios siempre obrará a tu favor. Puedes estar “crucificado” por todos los problemas que tengas, pero recuerda que Jesús está de tu lado y eso es más que suficiente.

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio