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¡Shalom!


Enfrentemos los desafíos que tenemos por delante en este día con la convicción, la confianza y la fe de que el Dios está con nosotros.

"Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas,  para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario" Salmo 63:1-2

Cuando pasamos diferentes pruebas o desiertos en nuestras vidas, solemos tener diferentes reacciones:

  • Algunos tienden a deprimirse trayendo como resultado ese sentimiento de tristeza y abatimiento emocional a tal punto de no querer vivir.
     
  • Otros caen en un desánimo alarmante de tal forma que anulan su voluntad de querer avanzar y cumplir con las responsabilidades del día día.
     
  • También hay los que sienten temor e inseguridad de no saber como terminará ese desierto que está atravesando.
     
  • Pero hay personas que en esos momentos de desierto claman a Dios buscando consuelo, fortaleza y dirección en su Palabra.

David nos da una gran enseñanza cuando estamos pasando por momentos de prueba o tierra árida como él lo llama. Para algunos puede ser muy fácil reconocer a Dios cuando todo va bien o por lo menos la situación está controlada, ¿Pero clamar en pleno desierto o tierra árida donde falta agua? solamente lo hacen los  valientes que confían en Dios y tienen la convicción que en pleno desierto verán su Gloria.

David dice: "Quiero ver Tu Poder y quiero ver Tu gloria, aquí en el desierto como lo he visto en el santuario" Qué anhelo, qué valentía y qué confianza de David de clamar a Dios hasta ver la salida o respuesta a su profunda necesidad. Nada es imposible para Dios frente a cualquier imposibilidad humana. Recuerda toda imposibilidad está en nosotros cuando medimos a Dios con las limitaciones de nuestra incredulidad

Enfrentemos los desafíos que tenemos por delante en este día con la convicción, la confianza y la fe de que el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob está con nosotros todos los días de nuestra vida y pelea nuestras batallas si nos movemos en Su perfecta voluntad.

Dios bendiga tu vida, tu familia, la obra de tus manos, tu salida y tu entrada por dondequiera que vayas en este día hermoso día.

 

Los amamos 
Hernando y Mary Aparicio

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio