¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido. David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?” 1 Samuel 17:28-29 RVR1960
El joven David, en obediencia a su padre, fue llevando provisión a sus hermanos que estaban peleando contra los filisteos y cuando él llega al campamento escucha que el gigante Goliat desafiaba al ejército de Dios y David empezó a indagar y buscar la forma para pelear contra Goliat, esto causó indignación a sus hermanos hasta el punto de menospreciarlo. Quizá la gente te menosprecie porque no ve en ti lo que Dios sí ve en ti, puede que tengas grandes proyectos, pero al escuchar el murmullo de los que te rodean todo lo bueno se diluye de tu mente. Quizá la gente no sepa lo que Dios ha puesto en tu corazón, muchos se burlarán de ti, otros te ignorarán y algunos quizá esperarán el momento en el que tropieces para decirte que nunca lo vas a lograr. Cierra tus oídos a toda palabra que no edifica tu vida y abre tus oídos a lo que Dios dice que eres para Él. Él dice que tú eres su especial tesoro, si Dios está contigo todo estará bien. No te desanimes por el menosprecio, al contrario, que el menosprecio te desafíe para demostrar que Dios no se equivocó al escogerte.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio