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¡Shalom!


Tu valentía te permitirá ver el favor de Dios más allá de lo que alguien se puede imaginar.

Cuando David fue rey de Israel, junto a sus generales de armas Joab y Abisai, derribaron a 12.000 edomitas, quienes eran enemigos del pueblo de Dios ¿Fue una victoria fácil? No, NUNCA hay ni habrá una batalla fácil, pues los israelitas venían de combatir con otras fuerzas enemigas y habían sufrido algunos reveses, pero sin embargo así vencieron a los edomitas. Fue una gran victoria. ¿Quién tiene duda que al hablar del rey David, es hablar de alguien que inspira fe y valor? Tener su coraje y el valor de enfrentar a Goliat, tomar una piedra, derribarlo, y cortarle la cabeza con su propia espada. Hoy en día no tenemos un Goliat literal al que enfrentar y cortarle la cabeza. Pero sí tenemos muchas situaciones imposibles en las que deseamos vencer, salir adelante, lograr lo que queremos. ¿Qué lo impide? ¿Por qué muchas veces en la vida son más derrotas y poquísimas victorias? ¿A quién tenemos que vencer? ¿No será que en esta oportunidad el gigante Goliat a quien tienes que derrotar no está delante tuyo sino dentro de ti? ¿Cuál? O EL DE CREER Y SENTIRTE QUE NO ERES CAPAZ DE HACERLO CON LA AYUDA DE DIOS.

Uno de los límites que tenemos en nuestra mente, es que creemos que no somos capaces de hacer cosas grandes y de emprender grandes proyectos con la ayuda Dios, por eso Dios trata de movernos a la acción para que nuestra fe sea probada. Una de las cosas que debemos corregir es el ¿cómo nos vemos a nosotros mismos? David sabía quién era él para Dios y eso bastó, David se miraba como Dios lo veía, David sabía el valor que tenía en las manos Dios. David no necesitaba que a cada momento le estén diciendo o que otra persona le hiciera recordar cuál era su valor. Eso lo sabía él y eso fue más que suficiente para ser el hombre que fue.  

La biblia está llena de historias de hombres y mujeres ordinarios, que creyendo en Dios hicieron cosas extraordinarias.  Muchas veces tus problemas han determinado tus propios límites, te han atado, te hacen ver que no puedes avanzar, te hacen ver que al final del túnel no hay una salida, que el sol ya no brillará más y te has olvidado o no quieres creer que Dios te ha creado con una capacidad para romper barreras, parámetros, moldes y sobre todo esos paradigmas que te dicen qué puedes y qué no puedes hacer. Dios siempre pondrá sus planes en las manos de los valientes, aquellos que sean capaces de creerle que harán proezas en su nombre.

Estoy seguro que esta palabra va a caer en corazones valientes, y en gente que no está dispuesta a detenerse ante nada ni ante nadie hasta ver el favor de Dios más allá de lo que alguien se puede imaginar.

 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio