Existen muchas razones del porqué la desconfianza en el corazón del hombre impide acercarse a Dios

¡Shalom!

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

Una de las grandes barreras para que te acerques a Dios confiadamente es la desconfianza ¿Y porqué la desconfianza?

  1. Porque a veces crees que Dios no te ha perdonado algún pecado por la gravedad de los hechos
     
  2. Porque muchas veces tus peticiones hasta el momento no han sido contestadas
     
  3. Porque te cuesta pedir a Dios a quién no ves
     
  4. Porque inconscientemente puedes estar resentido con Dios por lo que te está pasando y piensas que Él es el culpable.
     

Podemos seguir enumerando muchas más razones del porqué hay desconfianza en el corazón del hombre para acercarse a Dios. Todo esto puede ser superado cuando comprendas que “como hijo” de Dios tienes el DERECHO de acercarte a Él en cualquier momento de tu vida y bajo cualquier circunstancia. Hay dos armas que usa siempre el enemigo y le da excelentes resultados: La “Culpa” y la “Baja autoestima espiritual”, él te hace sentir culpable delante De Dios y eso trae como consecuencia, vergüenza y desconfianza cuando te acercas a Él en oración; y la baja autoestima espiritual que te hace sentir “un pobrecito” “que no eres nadie para que Él se fije en ti” “que no eres digno de nada”

Te hago recordar una vez más la Palabra y pon atención lo que dice «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). La palabra “gracia” significa que el Señor “nos dará lo que no nos merecemos si estamos lo suficientemente confiados para pedírselo”, porque lo hacemos en el Nombre de Jesús, quien pagó con su Sangre Preciosa y Bendita nuestro acceso al Padre y todo lo que ganó a nuestro favor. ¡Gloria a Dios por tremenda realidad!

Dios está dispuesto a hacer más de lo que podríamos pedir o entender (Efesios 3:20). Así que, necesitamos practicar nuestra fe y beneficiarnos de todo lo que Él puede hacer si se lo pedimos confiadamente. Cuando comprendes que tienes el privilegio de hablar con el Señor y que Él escucha cada palabra tuya, entonces podrás acercarte a Él con toda confianza.

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio