¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


No hay manera fácil de atravesar la prueba, pero siempre hay una forma correcta, confiando siempre en el Señor. 

"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará." Salmos 1:3 

Los grandes hombres y mujeres de Dios que hicieron historia, tuvieron que soportar y luchar contra la adversidad para llegar a ser lo que fueron, no fue de la noche a la mañana, ellos FUERON FORJADOS EN LOS MOMENTOS MAS DUROS QUE LES TOCÓ VIVIR. Pero esos momentos que nadie quisiera vivir, aunque pareciera contradictorio, tienen propósito para nuestras vidas, porque nos enseñan a ser mejores y fuertes, nos hacen recordar que el camino no es fácil pero que Dios está con nosotros. Estoy convencido que cada momento difícil o prueba que vivamos tiene su final y como resultado habrá dejado una persona más fuerte y lista  para enfrentar la siguiente prueba. Lo mejor de ti solamente saldrá en condiciones  adversas,  en los momentos de tribulación, no en las circunstancias  fáciles  de manejar. Las personas que huyen  ante la crisis o la adversidad nunca conocerán lo que es ganar, lo que es avanzar, lo que es crecer, lo que es madurar. Sí hoy mismo estás preocupado, angustiado o desesperado por alguna situación en particular, te animo a avanzar y sacar fuerzas de donde pareciera que no hay, a volver tu mirada Jesús y recordar que como te ayudó ayer lo hará hoy. Nunca hay una manera fácil de atravesar la tribulación, pero siempre hay una forma correcta de hacerlo, confiando siempre en el Señor y no por temporadas. 
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio