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¡Shalom!


Dios está buscando personas con convicción dispuestos a servirle siempre.

“Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. “Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” Daniel 3:15, 17-18

Qué difícil es confiar en Dios, viviendo en tierra del enemigo y sobre todo cuando nuestra vida está en peligro por causa de él. En este pasaje de la Palabra, tres jóvenes hebreos que fueron llevados cautivos a Babilonia por el Rey Nabucodonosor nos inspiran: “Que nuestra fe en el Señor NO ES NEGOCIABLE ante cualquier circunstancia por difícil que sea”.  Caminar y confiar en Dios significa dejar que Él te defienda y haga lo que tú humanamente no puedes hacer, sobre todo cuando tú vida está en peligro de muerte. Estos jóvenes hebreos se enfrentaron al Rey en defensa de su fe y le dijeron, en otras palabras: “no necesitamos defendernos ni hacer nada por nosotros mismos, porque el Dios a quien servimos, Él PUEDE librarnos de tu mano.”   ¡Que tal atrevimiento, que tal valentía, que tal convicción, que tal confianza en Dios!  Dicho de otra manera ellos le estaban diciendo: “Tú puedes ser el Rey de Babilonia, pero nosotros servimos y obedecemos al Rey de Reyes”.

Dios está buscando personas con convicción que digan: “Dios me puede sacar de esta prueba de fuego, Y SI NO, aun así le voy a alabar y servir.¡ 
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio