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Génesis 24:15; 26-27 “Todavía no había terminado de orar el mayordomo cuando llegó Rebeca, con su cántaro al hombro. Era hija de Betuel, y nieta de Milcá y de Nahor, el hermano de Abraham. En ese momento el mayordomo se inclinó y dio gracias a Dios con estas palabras: « ¡Alabado seas, Dios de mi amo Abraham, pues siempre has sido bueno y fiel con mi amo! ¡Has guiado mis pasos hasta la casa de sus familiares!»”
Abraham envío a su criado a la tierra donde vivía su familia para buscar esposa para su hijo Isaac ¿Cómo saber y encontrar a la futura esposa para el hijo de la promesa? el siervo de Abraham nos da la respuesta y nos deja grandes verdades a la luz de la palabra. Hay oraciones, según la voluntad de Dios, que son contestadas antes que se hayan terminado de hacer. Este siervo aún no había terminado de orar cuando vio a Rebeca, la futura esposa de Isaac, acercarse con su cántaro a sacar agua del pozo. Cuando pides con fe y en el Nombre del Señor Jesucristo; es decir, en unidad con Él y su voluntad, espera confiadamente su respuesta. Dios es fiel a Su Palabra, Él no falla. La respuesta a nuestra oración ya nos ha sido concedida aun cuando en la tierra sea conocida hasta mucho después. Por lo tanto, con fe y esperanza debemos terminar cada oración con palabras de gratitud a Dios por la respuesta que él ya nos ha dado.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio