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¡Shalom!


Por lo tanto en el dolor y tristeza, acércate a su presencia y confía en Dios,  ÉL NUNCA TE ABANDONARÁ.

“Me retuerzo atormentado por el dolor; todo el día estoy lleno de profunda tristeza. Estoy agotado y totalmente destrozado; mis gemidos salen de un corazón angustiado. Mi corazón late aceleradamente, se me acaban las fuerzas y estoy quedando ciego. Pues a ti te espero, oh Señor . Tú debes responder por mí, oh Señor mi Dios.  Salmo 38:6, 8, 10, 15.

Estas palabras de David expresa el estado real que se encontraba: desesperado, abatido, enfermo y desalentado como cualquier mortal debajo de este cielo. Este es un camino que INEVITABLEMENTE cada creyente en alguna parte de su vida lo ha vivido, lo vive o lo vivirá. ¿Quién conoce lo que te pasa cada día? ¿Quién conoce lo que te pasa hoy? ¿Acaso no es Dios?

Pregúntate si el clamor del corazón de David es muchas veces tu propio clamor cuando pasas momentos de valle de sombra, de muerte. Tú le puedes expresar a Dios todo lo que quieras sobre cómo te sientes, pero NUNCA PENSAR QUE DIOS TE HA ABANDONADO, lamentablemente  muchos llegan a esta conclusión o piensan de esta manera cuando les toca pasar momentos así.

Aún cuando David no podía entender en algunas oportunidades, y en otras sí, del porqué le pasaba situaciones que traían dolor y tristeza a su vida, es un ejemplo de alguien que mantuvo su FE aún en su punto más crítico de la prueba. “Yo, Señor, espero en ti; tú, Señor y Dios mío, serás quien responda.” Salmo 38:15

En tales momentos así, el Señor es muy paciente con nosotros. Él conoce nuestras debilidades y condición, y él se compadece de nosotros. Por lo tanto, acércate a su presencia y confía en Él,  no importa que tan bajo te encuentres, ÉL NUNCA TE ABANDONARÁ.

 

Los amamos 
Hernando y Mary Aparicio

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio