“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que, si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.” Génesis 13:14-17 RVR1960
Lo que hay en tu corazón te va a permitir ver las cosas para bien o para mal, aprovechar o desechar las oportunidades que están delante de ti. No es lo que nos rodea lo que determina nuestro éxito o fracaso, sino lo que hay en nuestro corazón. Después que su sobrino Lot tomara para si la mejor tierra, Dios habló Abraham y le dijo que alzara sus ojos y mirara toda la tierra que tenía para él. Aunque a los ojos naturales la tierra que Lot escogió era mejor que la tierra que le quedaba Abraham, Dios le prometió que esa tierra que se veía poco apetecible sería tierra fructífera y así fue. Hay personas que frente a una crisis ven muerte, retroceso, desánimo etc. otros ven una posibilidad de bienestar y crecimiento. Tú no puedes hablar o ver derrota si Jesús está en tu corazón, Acércate a Él, abraza los principios de Su Palabra para que puedas ver las cosas como Dios las ve.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio